HOUSE, TECHNO & DJS

mPor Mato Gutmeister

 

DJ, productor musical y diseñador gráfico.  Forma parte del Crew de Djs “Future Bass” junto con Andy, FLow, y Vj Soltao.

 

 

 

 

 

 

 

In the beginning, there was Jack, and Jack had a groove.
And from this groove came the groove of all grooves.
And while one day viciously throwing down on his box, Jack boldy declared,
“Let there be HOUSE!” and house music was born.   
– “My House” Chuck Roberts

 

Cuando niño, el primer sentimiento, por lo menos en mi caso, que soy modelo 85, fue sentir los latidos del kick retumbar con intensidad en mi pecho. Más precisamente, en el área del corazón. Esa fue, la primera vez que escuché música electrónica techno en un sistema grande de sonido. De inmediato pensé y sentí “esto es de lo más emocionante que me ha pasado en la vida” y, también, ese latido, esa vibración, me contactó mucho con mi yo interno hasta imaginarme primitivo. Desde ese momento, supe que la música techno iba a ser muy importante para mí.

Muchas personas dicen que es una sensación bastante intensa y hasta violenta, si se puede llamar así. Están en lo cierto, ya que este latido o beat nos recuerda el primer sonido que escuchamos cuando nuestras células alcanzan el mínimo nivel de conciencia auditiva: el latido del corazón de nuestra madre. No en vano, los tambores y sonidos percutidos graves nos conectan con este mundo interno, en donde, incluso, perdemos “la razón” y entramos en la zona de sentir y recordar esa etapa lejana.

Este artículo explicará brevemente un fragmento de la música electrónica de la rama house y techno. Conforme un tema crece, se va especificando cada vez más. Es el caso de la música electrónica, la cual nunca ha podido ser “encasillada”, ‘metida en un solo recipiente’. Iremos por la rama de la música bailable de club o discoteque.

La música grabada cambió al mundo. Durante la Segunda Guerra Mundial, no era posible reunirse a escuchar bandas o músicos en vivo. Por lo tanto, comenzaron a proliferar los “pone discos” tanto en fiestas como el en lugares públicos.

En Francia se acuñó el término discoteque, proveniente del neologismo ‘discoteca’, acuñado para significar ‘donde se pueden encontrar colecciones de vinilos (discos)’. Sin embargo, no era un lugar fashion ni de moda, más bien, eran centros de reunión de la resistencia. Eran clandestinos, no se requería una entrada costosa o trajes de diseñador para pertenecer al “club”. Poco a poco, la idea de celebrar esas reuniones se fue sofisticando y transformando más hacia el sentido de un lugar de fiesta. Varios dueños de bares comenzaron a introducir más elementos festivos. Entonces, la gente comenzó a vestirse a la moda para ir a las discoteques. Este fenómeno se dio paulatinamente en Inglaterra y otros países de Europa.

La idea de bailar con discos reproducidos, escogidos por cualquier persona que trabajara en el bar, incluso el electricista o el conserje, comenzó a hacerse muy popular. Tal es el ejemplo del lugar en París Chez Regine, cuya dueña, durante las primeras noches, ponía letreros de “no hay espacio, agotadas las entradas”, para que, en ocasiones venideras tuviera full house.

El jazz fue el principio de toda la movida. En Nueva York el jazz proliferó con locura. También comenzaron a llenarse los lugares de moda; súmese a esto, la incursión de la radio como medio difusor de la música popular, pues, en Europa recuérdese que ese medio se utilizaba principalmente con fines políticos.

Como en Estados Unidos la radio continuó con esta orientación (a pesar de las muchas demandas y los pleitos legales de las disqueras, porque no les parecía buena idea sonar sus tracks en la radio), la industria de la música se desarrolló de manera más fluida. Aunque no tanto, las discoteques como en el inicio en Europa.

Sea por el medio que fuere, el público reaccionó desesperadamente por más música bailable, más fiestas, más lugares clandestinos y más records. Resultaba sorprendente cuán importantes se volvieron los coleccionistas de discos. Aquel que tuviera las piezas más raras, era aclamado por la audiencia. “Vamos esta noche a … porque tal persona estará poniendo su colección de discos”.

Esto fue así alrededor de los años 50. Ya en los 60, con la aparición del twist, hubo aún más furor, puesto que este nuevo baile (visto muy mal por los ingleses, al principio) impasible y vulgar, proveniente de los barrios bajos del Nuevo Mundo, se volvía cada vez más popular entre la gente joven.

Como siempre los lugares iban y venían, pasaban de moda y otros aparecían. Pero la figura de esa persona que ponía discos, cada vez más comenzaba a dominar las escenas. Además, se había liberado el baile con el twist, en el cual no se necesita pareja de baile ni saberse ningún paso.

Con la llegada de los 70, el disco hizo su aparición: esferas de espejos, plataformas y colores intensos. Todos hemos querido bailar, alguna vez, en el suelo de mosaicos de luces.

La cultura gay ha sido pionera en el surgimiento de las discoteques, Djs, y clubes. Como dijimos anteriormente, todo comenzó por los records de jazz, hechos por afroamericanos, en su mayoría. Añádase, ahora, la aparición de los lugares gay, que comenzaron a hacerse populares. Muchas celebridades visitaban frecuentemente los clubes. Tenían un ambiente mucho más liberado, menos hostil y “podías ser tal y como vos eras”.

La escena gay continuaba marcando tendencias. En estos lugares la gente coreaba las canciones, gritaba, bailaba y vivía un ambiente que era difícil de encontrar en otro tipo de lugares. Entonces, los clubes comenzaron a ponerse aún más de moda, como es el caso de Paradise Garage en Nueva York.

Había un público mayoritariamente masculino y afrodescendiente. También varias drogas, como el alcohol y los ácidos, se unieron al furor en la ciudad de la gran manzana.

El origen de esta revolución urbana se descubre, sin embargo, no en las calles sino en el laboratorio de sonido, con la invención del oscilador de ondas, aparato que genera infinitamente una onda de sonido. La onda más básica es la curva o sinusoidal y suena parecido a un clarinete. Luego, estos osciladores se unieron con otros para crear diferentes ondas, al mismo tiempo, en diferentes frecuencias y, así pudieron reproducir acordes y armonía. Se “complicaron” o se enriquecieron un poquito más, uniéndose a un teclado, que tenía filtros como Hi pass y Low pass, efectos que desfasan la onda (flanger, phaser), un control de volumen con “attack, decay, sustain y release”… Y ¡boom!, obtuvimos el sintetizador.

La llegada del “house o “warehouse

Temas como Your Love de Frankie Knuckles (1955-2014), Pump up the Volume de MARRS, o Theme from S’Express de S’Express marcaron el inicio de la música house. Este género tiene influencias de estilos como el synthpop, el electro, el disco, R&B, soul, jazz, etc. Se basa en la estructura rítmica del disco, con el bombo marcando cada tiempo, pero más minimalista y electrónico. Se caracteriza por líneas de bajo predominantes, teclados y sintetizadores, voces o samples, efectos y sonidos como white noises, reverbs, delays y flangers.

En Detroit se estaba desarrollando paralelamente el estilo techno, acuñado desde la frase techno rebels, proveniente del libro ‘La Tercera Ola’ del sociólogo estadounidense Alvin Toffles, 1979. No en vano, el autor explica que la tercera oleada está basada en computadoras, tecnología, sistemas y formas de vida.

La ciudad de Detroit posee ciertas características industriales, ello propició la aparición de la música techno, que se diferencia del house por ser más “minima”, más oscura y con un sonido menos disco.

En Berlín se desarrolló el techno enormemente, casi en paralelo con Detroit. Mientras que, en Inglaterra, surgían los animadores “MC’s”, el house garaje y el drum & Bass, proveniente de la mezcla con música jamaiquina y sus soundsystems. Kraftwerk, Juan Atkins, Cybotron, Uderground Resitance son exponenetes importantes del primer techno estilo Detroit.

No duró mucho en exportarse a Europa, donde también fue un boom y comenzó a mezclarse con otros estilos, en distintas ciudades. Así surgen géneros como el UK garage”, drum & bass, minimal Techno, hardcore, etc. Inglaterra, Alemania y Bélgica fueron países donde las discotheques marcaron historia.

El sonido de Bélgica tiene un gran protagonismo en el techno de los 90. Se basa en sintetizadores con sonidos tipo hoover, con stabs pesados y estridentes, más la percusión típica del techno. Esto era el tiempo del “rave”.

Actualmente, es un movimiento mundial que posee cientos de géneros y estilos. Desde los bailables hasta otros no tanto. Tenemos la rama tropical-latina como la cumbia electrónica, el techno latino, el tropical bass, etc.

El surgimiento de la música house fue un boom. Con pocos elementos se puede hacer un excelente track de house o techno. No es necesario hacer virtuosismos rítmicos o armónicos. Lo más importante es el manejo de la energía en la pista de baile. Por estas y otras razones, mucha gente comenzó a hacer records de house. Ya que podías conseguir tu máquina de ritmos o drum machine (Roland 808, 909, 707), un bassline synth (clásico Roland TB303), sumarlos a un teclado, conseguir unos cuantos samples (provenientes de otros cds o discos) y comenzar a hacer un track.

La eficacia de la música house, y especialmente el techno, se basa en la simpleza de elementos. Cuando las personas están en una pista de baile, no solamente están escuchando la música, están (preferiblemente) bailando, socializando, tomando, etc. Hay muchos elementos que coinciden al mismo tiempo, por lo cual, un buen track tiene que ser claro, simple pero fuerte. Con un gancho o hook que sea fácil de reconocer, para que, en pocos compases y pocos segundos, la audiencia pueda hacer “suyo” el tema y bailar, en espera del próximo track y, así, sucesivamente, hasta alcanzar niveles extáticos.

No en vano, muchos músicos convencionales, han criticado estos estilos de música con juicios de valor como “es música muy sencilla”, “no tiene elementos, no tiene armonía” o “la computadora hace la música, no el humano” y, en fin, tantos otros prejuicios basados en una idea de música más rebuscada o virtuosa.

Lo cierto es que esta música ha sido un fenómeno histórico y mundial que parece no pasar de moda, y que está ocurriendo en este preciso momento.

“At this very moment people are still having sex”

La tour.

* (Tracks de Mato Gutmeister en https://soundcloud.com/gutmeister_and_mato)

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