RECOMIENDA: SAKUMU

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Foto por: Escritos Crónicos

 

不二ひとつ うづみのこして 若葉かな

Sólo el monte Fuji
dejasteis por cubrir,
jóvenes hierbas.”

– Haiku de Yosa Buson.

 

 

La cultura japonesa se caracteriza, entre otras cosas, por un profundo cuidado de los detalles y la sofisticación en cada una de sus acciones. Su gastronomía no está exenta de ello. Hace algunos días abrió en Merced 336, Santiago, la primera pastelería japonesa del lugar. Estuvimos conversando con su dueña,  Mayumi Ehijo Tsunekawa, acompañados de un buen té Sencha  .

¿Cómo y cuándo nace Sakumu?

Podría decir que en el año 2014 se gestó la idea. Trabajaba como freelancer para restaurantes japoneses. Estudié gastronomía internacional y me fui a hacer la practica a Japón. Luego, regrese a Japón a trabajar en el lugar donde había hecho mi practica. 

 

¿Que aspectos de la cultura japonesa – aparte de lo gastronómico – es posible advertir en el local?.

Principalmente la ambientación. Intentamos hacer el local lo más similar a las pastelerías en Japón. En Japón, por ejemplo, en las pastelerías no existe el concepto de sentarse en el lugar, sino que se compra para llevar. Mantuvimos un ambiente minimalista. 

 

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¿Qué inspira las creaciones de Mayumi?

La pastelería japonesa se basa en la naturaleza. Como en los Haikus, se deben incorporar elementos relacionados a las estaciones del año. Tratamos de hacer lo mismo en nuestras creaciones. 

¿Que pedir para el desayuno?

Dorayaki, Yakimanju y un buen té verde Sencha, por ejemplo. 

 

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Mayumi Ehijo T. 

¿Qué le espera a los visitantes de Sakumu?

Un ambiente acogedor, en el que encontrarán pasteles tradicionales de la cocina japonesa. Además, una selección de té de origen japonés y, para quienes no tomen te, café de origen. 

También tengo que decirles que nos tengan paciencia: se nos acaban rápidamente nuestras creaciones. Estamos contentos por la acogida que ha tenido el local. 

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VICENTE MATTE: GIRÓVAGO

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                                                                                             Vicente Matte                                                                                                                                      De fondo, su obra, “Fuhlsbüttel”, 2018.

Por Jaime Andrés Valladares
Abogado.

 

 

“(…) el infinito no puede ser expresado ni descrito;

sin embargo, puede ser aprehendido mediante el arte,

que transforma al infinito, en algo tangible”

                                                                     

                                               Andrei Tarkovsky, ‘Esculpir en el Tiempo’ 

 

 

 

 

El día 9 de agosto de 2018, se inauguró la exposición “Giróvago”, del pintor nacional, Vicente Matte, que se efectuó en la galería de arte, “The Intuitive Machine”.

Tuvimos la grata oportunidad de conversar con el artista sobre algunos aspectos de su obra.

 

¿Quién es Vicente Matte?

 

Nací en Santiago, tengo 31 años, estudié Arte y estoy inaugurando mi primera exposición individual.

 

¿Giróvago?

 

Los giróvagos eran unos personajes de la Edad Media, una especie de vagabundos o monjes errantes, que vagaban de monasterio en monasterio sin nunca someterse a una regla en particular.

 

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“Visiting Paula”, 2018. Distemper sobre tela. 200 x 133 cm.

 

¿En que ha variado la pintura de Vicente Matte en el transcurso del tiempo?.

 

No lo tengo muy claro, no sé si soy yo el que debiera responder eso … Creo que mi paso por Alemania me marcó bastante, me ayudo a derribar prejuicios. Sin embargo, cuando miro para atrás, a pesar de las variaciones que ha tenido mi pintura, creo que hay ciertas ideas que siempre han estado en mi trabajo.

 

¿Qué y quién/es inspiran a Vicente Matte?

 

Siento una necesidad muy grande de decir algunas cosas a través de la pintura.

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“Familia”, 2018. Distemper sobre tela. 133 x 200 cm.

 

¿Comparte usted el enunciado de que la obra artística se completa a sí misma mediante la percepción del observador?.

 

Yo creo que sí, porque en realidad no tengo muy claro dónde comienza y dónde termina una pintura; al final es una imagen viva, con ideas y significados que superan al propio artista.

 

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(lado izquierdo) “Madre”, 2018. Distemper sobre tela. 160 x 134 cm. (lado derecho) “Tres árboles”, 2018. Distemper sobre tela. 58 x 43 cm.

 

¿Pintora/or chilena/o de que destaque?

 

Ricardo Yrarrázaval, Violeta Parra, Juana Lecaros y los alucinantes tapices de Pilar Trujillo.

 

¿Cómo evalúa usted el panorama artístico nacional actual?

 

Creo que están pasando cosas interesantes… por ejemplo esta nueva galería “The Intuitive Machine” ubicada en el barrio Yungay, que acaba de abrir sus puertas con un espacio increíble y que busca mostrar a una serie de artistas que trabajan desde una perspectiva contemporánea y original dentro del marco de las bellas artes.

 

 

ENTREVISTA: YVES DELATTRE

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Por Jaime Andrés Valladares
Abogado.

 

 

Defina las siguientes palabras:


1- Amor

La base de todo en mi vida y de toda mi vida. No logro hacer nada sin ello. Aun cuando tengo sexo por primera vez con una persona desconocida tengo que sentir mi corazón latir para poder disfrutar del momento. Como buen Librano, la relación armoniosa, el equilibrio, la calidad del diálogo y de la comunicación interpersonal son sumamente importantes. Mi ascendente en Cáncer tiende a hacerme privilegiar el amar y el cuidar a los demás; capaz que haya sido por ese aspecto de mi personalidad que elegí ser masajista y también profesor de varios estilos de masaje. Tuve que aprender también a reservarme en mí una pequeña parte de esa infinita curiosidad amorosa que siento para la humanidad.

2- Arte

Soy un creador. Amo crear, inventar, explorar. Escribo, compongo, improviso. ¿Librano dijiste? pues vamos, belleza por doquier. Odio las rutinas y las repeticiones. Me encanta improvisar una comida con lo que hay en la heladera. No hace falta ser artista profesional para crear. Lo soy cuando me pagan para actuar, tocar tambor, rasgar la guitarra o bailar. Las obras de teatro de la que soy parte casi siempre se basan en improvisaciones sobre temas elegidos por los que dirigían. No soy bueno para lo clásico. No me pidas cantar canciones famosas. Te cantaré las mías.

3- Libertad

Imprescindible. Hago le máximo para preservar la mía y para respetar a la de los otros. No soporto la congestión de trafico si es que ando manejando. Me vuelvo loco. Tampoco soy bueno para ir al mercado o a la Vega de Santiago cuando hay miles de personas en la vereda.

5- Watsu 

Una de las mejores cosas que me hayan pasado en esta vida. Mi trabajo, mi pasión.

6- Yves Delattre

Yves viene del celta if. El if (tejo) es un árbol cuyas hojas verde oscuro, muy pequeñas y numerosas, permiten darle formas muy originales. Se deja esculpir sin problema, pero ¡ojo!, casi toda la planta es venenosa. Mi nombre se pronuncia como el nombre femenino inglés “Eve” (Eva). Delattre, mi apellido, significa “del atrio” y tiene su origen en la región picarda, al sur de Bélgica y en el norte de Francia. En el idioma latino de la Edad Media, el atrio designaba el lugar donde estaba la iglesia y por lo tanto también el cementerio. Aunque no practique ninguna religión, siempre que estoy en un lugar desconocido paso por la iglesia, me siento ahí un ratito y aprovecho del silencio, de la quietud, de la frescura del aire o del volumen de vacío. A veces paseo por el cementerio, saco fotos de tumbas abandonadas o de ofrendas desplazadas por el viento.

 

Preguntas:

 

1- ¿Cuál es su mayor miedo?

No le tengo miedo a la muerte. Hasta estoy con ansias de aquel momento en que me toque vivenciarla. Mi mayor miedo quizás es perder mi independencia y depender de otra persona para lavarme, nutrirme, vestirme, desplazarme.

2- ¿Qué canción y por qué?

“Le Père Grimoine”, canción escrita e interpretada en 1976 por Albert Marcoeur, cantor francés que casi nadie conoce (o que todos olivdaron). Con esa canción me aceptaron en el Conservatoire Royal d’Art dramatique de Liège (Lieja), una de las mayores escuelas nacionales de teatro en Bélgica. Empecé mi carrera de actor cantándola a capella (sin instrumentos). Eso cuenta mucho sobre quien soy: un hombre polifacético que no separa la cocina del masaje, el teatro del feng shui o la docencia de la poesía.

3- ¿El perro, el gato o el ratón? ¿por qué?

Aun no tengo la suerte de poseer un campo, una parcela, un jardín o unos metros cuadrados de tierra. Por ende no tengo mascotas ya que mi amor por la libertad no soportaría tenerlos encerrados. La libertad de movimiento es la cosa más importante en mi vida. No soy claustrofóbico y puedo permanecer horas en un espacio pequeño, por cuanto pueda moverme libremente. Si me proyecto en algunos años, puedo verme viviendo en una casa no muy grande, con árboles, algo de tierra, uno o dos perros, más ovejeros que caniches, más delgados que gorditos, quizás un gato por ahí también. Los perros dormirian afuera, a veces juntos, a veces no. Saldriamos a pasear. El gato nos seguiría un rato. En cuanto a los ratones, pues, no, no sé. Como mascota no creo. El Mickey Mouse nunca llamó mi atención.

4- ¿Elvis o The Beatles?

Lo repito: soy pésimo con lo clásico. Nunca escuché a un disco entero ni de Elvis ni de los Beatles, ni de la mayoria de los artistas famosos. Tengo casi 1000 CD pero muchos de los amigos que me visitan se quedan medio perplejos y terminan diciéndome “No conozco nada”. Me gustan los artistas menores, desconocidos, las “perlas raras” (como decimos en francés).

5- ¿Beckett o Ionesco?

Beckett forever. Amé sus piezas para la radio, sus ultimas obras, sus ensayos y novelas, como elige las palabras, la musicalidad de su escritura, su sobriedad. Becket es el único autor del cual tengo casi toda la obra.

6- ¿Qué hace soñar a Yves Delattre?

¡Todo! Astrología: mi Luna es en Piscis y en la casa IX, con lo cual soñar me resulta ser una actividad familiar, cotidiana, bien conocida, muy íntima; soñar me hace viajar lejos, me lleva a buscar el sentido de la vida y me une con el gran todo. Viajar me emociona. Mi vida entera se desarrolla en base a lo que soñé: dedico mucho tiempo, energía y plata a concretar mis sueños en “la vida real”, sabiendo perfectamente que los sueños son parte de ella y que la vida, sí, es sueño.

 

Asocie/Relacione los siguientes nombres a una palabra:

 

1 –  Pablo Neruda:          CASA

2 –  Magritte:                   NUBE

3 –  Angela Merkel :       TRISTEZA

4 – Borges:                       IMAGINACIÓN

5 – Brussel:                     MEZCLA

6 – Santiago:                   CORDILLERA

 

 

ENFERMERÍA: UNA MIRADA INTEGRAL

 

 

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Por Vanessa Del Lago

Enfermera. Universidad de Chile.

 

 

 

 

 

 

* Vanessa Del Lago. Se desempeña en área asistencial clínica y administrativa.

 

 

En el momento que entré a estudiar Enfermería a la Universidad, eso hace más de diez años, gran parte de mi círculo me felicitó por esta decisión y se alegraban porque a futuro, contarían incondicionalmente con quien pudiera “administrar inyecciones o curar sus heridas” y a veces, más parecido a un tono de broma, porque nunca faltaría un par de guantes, “parches curita” o “gasas en mi cartera” cuando saliera con ellos. Yo me alegré, porque sabía que aprendería muchos más procedimientos que sólo administrar medicamentos a través de una inyección y me causaba algo de risa esta apreciación debido a que tenía muy claro que mi aporte en la comunidad no se trataría sólo de llevar insumos de botiquín en mi cartera. Otros, en tanto, me preguntaron si estaba segura del camino que elegí y me aseguraban, con conocimiento de causa, por experiencias o referencias que alguien “alguna vez por ahí” les comentó, que mi vida pasaría a ser “un sacrificio” porque “haría turnos de por vida y me dedicaría a atender personas enfermas”. Pues bien, les aclaré que existen servicios y cargos a todo nivel de atención que requieren también rotativas diurnas y que el sistema de turnos a muchas personas sí les acomoda y por distintos motivos lo prefieren; aproveché de comentarles que elegir esta carrera fue por vocación, no significaba un sacrificio (todo lo contrario) y que además de trabajar con pacientes enfermos, también tendría la opción a futuro de desempeñarme en áreas de prevención si así lo quisiera. Por otro lado, aparecieron las opiniones de aficionados a películas y series televisivas, poniéndome en el escenario que mi trabajo se transformaría prácticamente en correr todo el día con una bandeja de medicamentos e insumos en la mano, corriendo un turno completo con pacientes en camilla hasta la sala de urgencias, alcanzando al médico en los pasillos para preguntarle dudas sobre los pacientes y seguir sus indicaciones y dedicándome sólo a las destrezas técnicas (procedimientos). Si bien es cierto, estas escenas pueden tener alguna aproximación con la realidad, sólo se trata de una mirada muy sesgada a todo nuestro ámbito de acción. Probablemente es la imagen que más recordamos porque hemos visto a la enfermera o enfermero haciendo algún procedimiento específico en la habitación de un familiar o amigo enfermo cuando lo hemos visitado (o porque alguna vez estuvimos nosotros como paciente) y luego desconocemos lo que continúa en el turno de ese/a enfermero/a. Y es que desde la puerta de la habitación hacia afuera, existen otros ámbitos de acción, un mundo relacionado con la continuidad de la atención de cada paciente, un mundo interior en cada enfermera y enfermero con base y conocimientos en su quehacer técnico y humano. Existe también un mundo relacionado con la gestión y administración de cada uno de los servicios, aquellas actividades de las que somos responsables enfermeras y enfermeros para dar continuidad al funcionamiento de un servicio, muchas acciones que tantas veces se desconocen a nivel social. Con ello, quiero decirles que nuestra labor no se limita solamente a hacer procedimientos. Nosotros somos responsables de la Gestión del Cuidado. Es de lo que les hablaré.

Antes de continuar, quisiera hacer un pequeño alcance sobre el término “las enfermeras”. Antiguamente, la enfermería era una profesión desarrollada sólo por mujeres. Con los años esto ha cambiado y en la actualidad, aunque la gran mayoría seguimos siendo mujeres, debemos recordar que también existen enfermeros hombres. Por lo tanto, es correcto referirnos a enfermeras y enfermeros y no sólo a “las enfermeras” como por muchos años se ha hecho.

A modo de introducción y antes de explicar sobre el ámbito de acción que nos compete, les comentaré cómo es la línea del tiempo en nuestro pregrado. Nuestra malla considera una formación teórica muy integral, con una esfera que incluye en los primeros años ramos del área científica como anatomía, biología, fisiología, fisiopatología, farmacología, entre otros. También ramos humanistas, como psicología, sociología y ética, por citar algunos.

Al avanzar los años se acercan los ramos y prácticas clínicas en las distintas áreas de atención y algunos cuantos otros ramos más complejos. Pasé de la teoría a la práctica para ir descubriendo y entendiendo poco a poco en terreno sobre lo que trata la teoría de la gestión del cuidado en todas nuestras acciones, lo que tanto escuché desde el primer año de carrera, lo que es nuestro pilar en la profesión. Ramos como educación sanitaria, gestión y administración en salud comenzaban finalmente a aparecer (siempre esperé con tantas ansias para saber el enfoque de los contenidos y la importancia que tendrían a futuro en mi formación profesional!…como ven, no sólo asignaturas clínicas estaban presentes). En los últimos años, ya entendía cabalmente el significado de brindar cuidados integrales y humanizados. Aunque éste era el comienzo de lo que sería mi carrera y quedaba aún mucho, muchísimo camino por recorrer y aprender, tenía la base por mi experiencia adquirida en la práctica para educar a quien pudiera dentro de mi círculo cercano, que saber administrar  un medicamento a través de una inyección no era el objetivo final de mi (en ese entonces) futura profesión y que sin embargo, si así fuera, existía todo un conocimiento y una base en algo que a vista de la mayoría podría parecer muy sencillo. Detrás de eso, existen horas invertidas en estudio, destrezas, ramos e interrogaciones aprobadas para llegar a hacerlo. Pero quiero ir más allá y volver al punto de aclarar que nuestra profesión no se trata únicamente de destrezas técnicas. No, no es únicamente a lo que nos dedicamos. El dominio de procedimientos y conocimientos clínicos es una gran arista y probablemente la más conocida de mi profesión, pero sepan ustedes que somos responsables de muchas otras actividades.

Siguiendo con el tema que nos convoca, me gustaría comentarles que nuestra profesión abarca varios ámbitos que van más allá de lo meramente técnico, nos desempeñamos en cuatro áreas: asistencial, administrativa, docencia e investigación. Claramente, la más conocida es la asistencial, tanto en el sector público como privado, siendo líderes en nuestro quehacer…aunque sí es muy cierto, muchas veces en la sociedad no se reconoce el valor de este liderazgo. Ser líderes implica estar siempre al día en nuestros conocimientos, prepararnos cada vez mejor frente a los desafíos, actuar con el mayor juicio posible, guiar equipos, teniendo muy presente que siempre nuestro máximo foco de atención son los pacientes (es decir, usted, su amigo, su familiar o yo cuando estamos en ese plano). La gestión del cuidado que anteriormente les mencioné, implica actuar bajo estándares que brinden en cada momento una atención segura y de calidad… ¿y qué significa esto? ¡pues mucho! Significa, en pocas palabras, reunir y armonizar al máximo los esfuerzos profesionales, humanos, tecnológicos y de organización a favor del paciente para asegurar continuidad en la atención.

Pues bien, ahora quiero acercarme a la definición de gestión del cuidado, qué relación tiene con el ámbito asistencial en Enfermería y qué significan  estas tres palabras que reflejan  el pilar de todas nuestras acciones. Es importante comentar que enfermeras y enfermeros tenemos la responsabilidad legal, ética y social, que como bien dije anteriormente, significa asegurar la continuidad de la atención y calidad de los cuidados de los pacientes. Desempeñamos no sólo funciones dependientes y con esto quiero decir que también tenemos autonomía en muchas de las labores asistenciales y administrativas que hacemos día a día y no todo se trata de seguir indicaciones médicas.

De acuerdo a lo dispuesto en la Norma General Administrativa N°19, del Ministerio de Salud, se define la gestión del cuidado de Enfermería como (cito textual) el ejercicio profesional de la enfermera sustentada en su disciplina, la ciencia del cuidar, con la aplicación de un juicio profesional en la planificación, organización, motivación y control de la provisión de cuidados, oportunos, seguros, integrales, que aseguren la continuidad de la atención y se sustenten en las políticas y lineamientos estratégicos  de la  institución”.  Ya vamos complejizando lo que probablemente teníamos como concepto de un quehacer puramente clínico. De todo esto se trata entregar cuidados seguros.

Quise citar esta arista para dar a entender y recalcar que nuestras actividades se basan en un conjunto de acciones planificadas bajo un criterio, optimizando al máximo los recursos. Nos apoyamos en normas y protocolos científicamente validados, además de los conocimientos específicos que cada uno de nosotros debe manejar de acuerdo a nuestras áreas, en los distintos servicios, en todo nivel de atención. Coordinamos con el máximo provecho los recursos disponibles según nuestras realidades (ya sea en sistema público o privado), somos responsables de liderar un equipo y lograr concentrarnos en el mejor criterio para la toma de decisiones en un momento determinado. Somos el nexo con diversos profesionales, coordinamos con otros servicios, a veces entre sistemas, brindamos acompañamiento espiritual al paciente y su familia, educamos, evaluamos y practicamos mejoras para el funcionamiento de un servicio o unidad…y así tantas otras tareas !!!. En resumen, también gestionamos mucho, logrando de esta manera dar continuidad a un servicio y así brindar de la mejor manera, de acuerdo a las realidades y recursos locales, los cuidados integrales de los pacientes, nuestro principal foco de atención. Hacemos más que sólo procedimientos clínicos.

Probablemente muchos de ustedes lo saben y conocen enfermeras y enfermeros que trabajan en unidades de pacientes hospitalizados, servicios cerrados complejos, ambulatorios, etc. Pero dentro de este mundo, ya sea en el sector público o privado y de acuerdo a cada realidad, existen también otras áreas donde enfermeras y enfermeros desempeñan funciones distintas a la atención directa de pacientes, siendo sus labores más bien relacionadas con administración, educación, coordinación, supervisión, informática bio médica, por citar sólo algunos ejemplos. Como pueden ver, nuestros planos de acción abarcan áreas que pudiesen ser bastante desconocidas.

Enfermería es una profesión con enfoque integral y puedo hablar a través de mi experiencia que todos estos años me han dado la razón. La práctica es fundamental para crecer y desarrollarse, seguir aprendiendo, estudiando, perfeccionarse y tratar de estar al día. Todas las jornadas son distintas y cada una trae una nueva enseñanza…siempre, y esa es una de las cosas que más me gusta de esta profesión, porque aunque tengas una jornada  buena o mala, blanca, gris o negra, reflexionas al final del día y te das cuenta que todas las vivencias pueden significar no sólo un aporte a nivel profesional, sino que también a nivel personal. La mirada que puedes llegar a tener sobre la vida y la relación con las personas y el entorno, donde sea que estés, en el plano que te encuentres, puede llegar a ser realmente enriquecedora.

ENTREVISTA: JOAQUÍN TRUJILLO

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Joaquín Trujillo Silva. Abogado, escritor e investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP)

 

Por Jaime Andrés Valladares
Abogado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Defina las siguientes palabras:

 

1- Amor

Parafraseando a Proust, “el amor es una enfermedad curada por el odio”

 

2- Política

Es la forma de hacernos a todos responsables del fin del mundo.

 

3- Libertad

Es una ilusión universal y necesaria.

 

4- Poesía

Parafraseando a Eugenio Castillo, “es el premio que se da a las palabras”

 

5- Lobelia

Es noBela; es Love+lía; es el nombre de una flor que crece sin cuidados.

 

6- Joaquín Trujillo

En Hebreo, Joaquín significa “Jehová prepara”. Trujillo, en tanto, se compone de “Trux” (fortificación) y “Julio” (por César). Entonces, Joaquín Trujillo vendría a ser: 

“Dios prepara un fuerte para Julio César”

 

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Preguntas:

 

1- ¿Cuál es su mayor miedo?

Mi mayor miedo siempre ha sido un meteorito entrando a la tierra.

 

2- ¿Qué canción y por qué?

El final de Fidelio, de Beethoven. Porque es un canto ilustrado de una ilustración sensible a los problemas más humanos.

 

3- ¿El perro, el gato o la ballena? ¿Por qué?

El gato es un dios de interior; el perro es un dios de exterior.
Para mascota, la ballena no.
El perro. Porque piensa en voz alta; el gato no.

 

4- ¿Pink Floyd o The Beatles?

The Beatles.

 

5- ¿Wagner o Mahler?

Wagner. Es un dramaturgo. Porque preferiría una ópera de Mahler a una de Wagner, si ello hubiese acontecido.

 

6- ¿Qué hace soñar a Joaquín Trujillo?

Un mundo más justo y más humano que no se divida entre ladinos y capataces.

 

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Asocie los siguientes nombres a una palabra:

 

1- Andrés Bello

Gramácrata

 

2- Nicanor Parra

Físico

 

3- Angela Merkel

Landesmutter

 

4- Juan Emar

Teología

 

5- Hannah Arendt

Sensatez

 

6- Alexis Sánchez

Astro

 

CAMINANDO POR FOTOGRAMAS ANIMADOS

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                         Por Ernesto León Moreira

                                 Director y Animador

 

 

 

 

 

 

 

 

Creo que las mejores ideas del hombre provienen del baño, por lo menos para mí, el retrete siempre ha sido mi musa eterna. Inmerso en un placentero silencio, concentrado y haciendo mi último esfuerzo proveniente de lo más hondo de mis intestinos, pensaba en lo mucho que anhelaba hacer algún día una película animada (o al menos tener la oportunidad). Aquella pregunta me bombardeó mentalmente y, mientras terminaba de hacer aquel deber privado, salí con mucho exalto, (amablemente) hablé con mi jefa y de esa forma renuncié a mi trabajo como Analista de Sistemas.

El año 2013 ingresé a la Universidad para estudiar Animación Digital.

Amante del humor absurdo e influenciado por películas de Satoshi Kon o series de Shinichiro Watanabe, siempre mi motivación fue contar historias serias con tinte adulto por medio de dibujos, ya que el contraste mismo me fascinaba. Con tan solo ver una surreal caricatura preocuparse por temas similares a los nuestros y no burlarse directamente de los mismos, era algo que me motivaba abordar.

En la universidad se  nos pidió crear un cortometraje de diagnóstico de menos de un minuto. – ¿Un minuto? – me dije – ¿No será muy poco? -.  En ese momento (inocentemente) me acerqué a mi profesor y cuestioné la duración máxima… ¡yo quería hacer más!.

Mi profesor advirtió el desgaste que es animar cinco segundos de animación (piensen que cada segundo de animación son doce o veinticuatro dibujos nuevos en promedio), por lo que me aconsejó e insistió en no realizar algo más largo que lo indicado.

 A pesar que mi profesor tenía razón, agradecí no oírlo.

Inmerso en la tranquilidad del baño, pensaba en qué trataría mi primera historia, fue entonces cuando recordé las palabras de mi hermana pequeña, Leonora León, que me hablaba de lo triste que era ver pescaditos ahogarse en el bote de algún pescador y como su asesino no les disparaba para apresurar su agónica muerte.

“Sin pescados no hay amor” fue mi primer cortometraje (el link para visualizarlo está abajo).  Un trabajo de dos minutos de humor absurdo, con dibujos sencillos, pero funcional y entretenido.

https://vimeo.com/144693571

Ese mismo año se nos pidió realizar dos cortometrajes más, de dos minutos máximo de duración. Motivado por mi primer resultado, quise contar historias más extensas.

“Años por segundo” fue mi siguiente cortometraje, que aborda la vida y muerte de una pequeña gota de agua en constante precipitación y “La nota muda”, historia que trata del azar de un hombre sordo devenido en pianista.

Ambos cortometrajes tuvieron la suerte de ser seleccioandos en múltiples festivales nacionales y extranjeros, mencionando “El festival de cine de la Habana”, “Expotoons argentina”, “Chilemonos”, “Feclac” “Ficil Bio-Bio”, “Festival Lapacho Argentina”, “Fenacies Uruguay”, “Mica Film festival Brasil”, “Festival del cine Chileno”, etc…

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El resultado de aquellos cortometrajes me hizo reflexionar sobre la “facilidad” que disponemos hoy “la gente común” para hacer cine animado. En mi caso, con pasión y mucha motivación conseguí crear dos cintas que lograron salir y mostrarse en otros lugares. ¡Las herramientas ya las tenemos y están disponibles!. (sólo necesitas un computador).

El año 2014, mi segundo año de animación, se nos dio a cada uno de los estudiantes un año completo para crear un cortometraje. Al haber realizado un relato de humor absurdo y dos dramas, quise probar con algo más denso, realista y trágico.

Sin estar seguro específicamente que quería contar esta vez, decidí indagar temas bélicos y a través de muncha búsqueda, logré toparme con una imagen desgarradora de un niño apuntando con un AK-47 con un pequeño peluche colgando en su espalda.

Aquella famosa imagen me provocó el contraste inmediato, ya que mostraba a  un pequeño muchacho convertido en herramienta de guerra, pero al mismo tiempo conservando lo poco que le quedaba de niñéz con el osito de peluche a cuestas.

“Raíces de pólvora”, fue uno de las narraciones más difíciles que tuve que desarrollar como estudiante, ya que al ser un cortometraje coral, debí relatar la historia de dos niños protagónicos, mostrando paralelamente como son víctimas de aquel sistema bélico, el cual  desvanece poco a poco su inocencia, hasta ser convertidos, finalmente, en niños soldado.

“Raíces de pólvora”, fue mi primer cortometraje seleccionado en ganar un festival de cine, siendo “El festival de cine de la Universidad de Santiago” quién me otorgó aquel logro, quedando también seleccionado en otros festivales, como “Noida Internation Film Festival” (India), Festival de Cine de la Habana (Cuba), Festival de cine del Bío Bío (Chile), Festival de cine del Cajón del Maipo y Chilemonos (Chile).

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Gracias a aquellas selecciones en festivales, la Universidad Mayor me dejó trabajar, en mi último año como estudiante, en un proyecto como Director general.

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Motivado con la ciencia ficción, desarrollé, con un equipo, el teaser trailer de una serie animada adulta llamada “Back Sun-Day”. Por el momento, no puedo comentar de qué trata específicamente, pero si puedo dejar el teaser para quién quiera verlo:

https://youtu.be/KZVQQN_CfWA

Actualmente, me encuentro en período de titulación, realizando un cortometraje coral como Director y con Valentina Suazo como directora de arte. Este nuevo cortometraje es coral, ya que aborda tres protagonistas distintos, y además separados en tiempo y espacio, unidos únicamente por un solo objeto que estará presente en las tres épocas de cada uno. “Los alas grises” es un cortometraje animado, con el cual pretendemos llegar a más festivales, y si es posible, relatar una historia que encante y haga empatizar al espectador con aquellos tres personajes hasta el final.

 

 

 

POR QUÉ VIENE BIEN APRENDER A VIVIR COMO JAPONÉS (PERO SIN ENTUSIASMARSE TANTO)

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            Por Esteban Maldonado Barra
Abogado. Universidad de Chile.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para mucha gente que visita Japón y vive o ha vivido en él por largos periodos de tiempo, es difícil decir que su experiencia es completamente grata in situ: detrás de todo lo hermoso y sensacional que llega a ser Japón para un visitante extranjero -o, como fue en mi caso, un adolescente con poco mundo- y el altísimo estándar de vida que se puede saborear en tan exótica tierra, hay ciertas cosas que definitivamente no harían sentir bienvenido ni a gusto a nadie y algunas de ellas incluso han llegado a ser el origen de problemáticas nacionales. No voy a ahondar en ellas, pero intentaré reducirlo al siguiente concepto: el alto nivel de rigurosidad y exigencia con que se desenvuelven en las relaciones humanas, aplicando estos altos estándares en primer lugar a ellos mismos.

Ahora bien, doce años después de haber pasado por aquellas situaciones que bordeaban lo insostenible para alguien acostumbrado a la ligereza y a un cierto nivel de “sana apatía” en todo ello, van decantándose ciertas actitudes e ideas que permiten hacer crecer de un modo diferente a quienes pasan por aquellas incómodas vivencias y sus posteriores repercusiones, transformándose en una experiencia por la que vale la pena pasar. Quiéralo uno o no, el vivir tanto tiempo en un lugar específico tan distinto al natal deja su huella en la mentalidad y el comportamiento humano, transformándose a largo plazo en un invaluable aporte para esa maduración y crecimiento. La idiosincrasia japonesa, tan acerba a pesar de la cordialidad y etiqueta que la caracteriza, puede ayudarnos a ser mejores personas aprendiendo del sentido común que su sociedad impone a quienes la integran; muchos conceptos que lo conforman pueden parecer de perogrullo, exagerados e incluso ridículos a nuestros ojos occidentales. Esta falta de visión no es algo que amerite autoflagelarse, pero sí permite ampliar la visión de lo que conocemos como “comportamiento en sociedad”, por medio de una sana autocrítica, y poder ver más allá de lo que el individualismo, los paradigmas y dogmáticas culturales nos permiten ver. La mentalidad japonesa y sus criterios, correctamente calibrados y aplicados prudentemente con ayuda de la madurez que los años y sus experiencias adjuntas nos brindan, pueden ayudarnos más de lo que podemos creer, tanto en nuestra vida personal como en la parte de ella que proyectamos hacia nuestros semejantes.

El pilar fundamental de dicho sentido común es una regla primordial proveniente de la filosofía confucianista: El individuo debe comportarse del modo más diligente y responsable al momento de desenvolverse como integrante de una sociedad, es decir, al momento de interactuar con sus semejantes o al realizar cualquiera acción que pueda afectar de cualquier modo a los demás. Pero quien determina esos niveles de diligencia y responsabilidad no es ni nunca será el individuo mismo: es la sociedad misma la que se los dicta. Y ésta, a su vez, fija esos estándares con un criterio con el que sí estamos -al menos medianamente- familiarizados: comportarse ante y con sus pares del mismo modo que al individuo le gustaría que sus pares se comportasen, respetando todos esos mismos parámetros que ya se mencionaron. Por ejemplo, si el individuo, en cuanto consumidor, desea ser atendido del mejor modo que pueda imaginar, así debe ser; y cuando sea él quien deba atender a otros, debe hacerlo igual de bien. Esta es una regla de oro que no puede ser ni será ignorada. Y se la tratan de explicar al forastero en una oración, usualmente expresada en un inglés muy rudimentario, que en el fondo es una versión alternativa e innecesariamente más larga de “donde fueres haz lo que vieres”. Dejando esto medianamente claro, quisiera pasar a mostrar una selección de ejemplos concretos y valiosos aprendizajes que pude obtener luego de pasar por esta larga catarsis, asociados a ciertas situaciones cotidianas nuestras.

  1. Siempre se tiene presente a los demás. Esto quiere decir que nunca vas caminando solo por la calle, no eres el único sentado en la mesa que quiere comer, no eres el único que espera su turno para ser atendido y no eres el único pasajero en el transporte público. Siendo así, es imperativo causar la menor molestia posible a los demás y tener presente que éstos, tal como uno, pueden ir apurados y que todos tienen el derecho-deber de dar y recibir la mayor consideración y respeto. Esto puede traducirse en servir a los demás comensales primero, caminar a un paso razonable y sin estorbar por la vía pública, realizar los trámites de forma expedita, no hacer ruidos ni movimientos molestos y, cuando fuere posible, no quedarse parado justo frente a la puerta del metro si hay gente tratando de entrar a él. Todo eso debe considerarse al momento de desplazarse de un punto a otro y al compartir espacios comunes.
  2. Uno es esclavo de sus palabras y amo de su silencio. El ejercicio de escoger cuidadosamente las palabras que se eligen decir, o bien, evitar hablar del todo, es imprescindible. En caso de confrontación, quien decide callar para ponerle fin a ésta, o quien dice exactamente lo justo y necesario para dejar callado a quien busca la animosidad es quien la gana. Aún así, los japoneses pueden llegar a tener discusiones muy acaloradas y “a grito pelado”, pero ni sonarse la nariz en público es considerado tan vulgar (de hecho, lo vulgar no es el acto en sí, sino sólo hacerlo ruidosamente y en ciertos contextos) como lo primero. Quien dice o decide algo debe hacerse responsable de ello en todo momento, sobre todo si es susceptible de crítica o polémica. No se tolera tampoco el “lanzar la piedra y esconder la mano”, así como tampoco emitir acusaciones sin el debido respaldo o fundamentos.
  3. Los problemas personales no son un factor a considerar ni una atenuante en ningún sentido. No se aceptan las excusas al momento de llegar tarde, ausentarse del trabajo, hacerlo a medias, perder el control de una situación que afecte a terceros o incomodar a quienes están a tu alrededor ni evadir responsabilidades de ningún tipo; la usual práctica de “echarle la culpa al empedrado” es inexistente. Es inconcebible que quienes no tienen injerencia alguna en los problemas personales de una persona deban sufrir sus consecuencias o que ésta los haga partícipes -voluntaria o involuntariamente- de ellas; y esto último es completamente razonable y lógico. También es mal visto victimizarse y quien quiera hacerlo se arriesga a ser ignorado y considerado como un inmaduro por sus pares. Sin embargo, habiéndose extremado esta postura en la sociedad japonesa, ha dado pie a serios problemas y daños irreparables por la severa displicencia ante aquéllos que caen en los más profundos desamparos e injusticias, como lo son los indigentes, las víctimas de acoso escolar y de delitos sexuales, los inmigrantes pobres y el Burakumin (la clase social más baja de Japón, discriminada por su situación ocupacional).
  4. Quien comete una falta o error se obliga no sólo a disculparse, sino también a enmendarlo. Lo mínimo que se espera de cualquier persona que yerre, por muy pequeño que sea e independientemente de la intención o falta de ella, es que ofrezca disculpas por ello, que no trate de justificarse y que acepte humildemente y sin resistencia alguna las consecuencias de su mal comportamiento. Si, además de las disculpas, se requiere una reparación o corrección de cualquier tipo, el mismo responsable se obliga a realizarla sin necesidad de presiones externas; la explicación más entendible que dan los japoneses ante la obligatoriedad de reparar cualquier daño a la brevedad es bastante simple: “si sólo bastara con las disculpas, la policía no existiría”. Este deber se lo autoimponen incluso los políticos (me tocó ver en ese entonces cómo un grupo de ellos, acusados de apropiación ilícita, no sólo pidieron perdón públicamente, sino que además ¡¡¡devolvieron el dinero!!!)
  5. Un hecho vale más que mil palabras. Se espera que las personas demuestren su buena crianza, buenos modales, lealtad, etc., por medio de acciones positivas, evitando hacer alarde de ello: el buen comportamiento se debe demostrar con hechos. Y por lo mismo, se suele desestimar activa y pasivamente a quienes hablan mucho, pero hacen poco o nada.

Quisiera comentar otra manifestación de este principio: Sería injusto agregar una queja más a la tristemente célebre “frialdad” en el trato y relaciones de los japoneses sin mostrar la otra cara de la moneda. Donde nosotros vemos laconismo, monosílabos y hasta desdén, ellos ven la belleza del silencio que antecede a un gesto especialmente pensado para alguien en particular, que usualmente beneficia y colma con sorpresiva felicidad a quien lo recibe; dicho gesto puede obedecer a sus gustos o caprichos personales, o más comúnmente, procurar que ese gesto sea lo más útil posible. En este sentido, es habitual y socialmente aceptable regalar sumas de dinero en determinadas ocasiones (sobre todo aquéllas que implican grandes gastos, como matrimonios y funerales).

  1. Se evita a toda costa el uso de la violencia o argumentos emocionales. Los principios rectores que sustentan las artes marciales japonesas, que no obstante muchas de ellas fueron concebidas para el combate y algunas son altamente eficientes en lo que a letalidad respecta, tienen en común el rechazo absoluto a la violencia como solución a los conflictos, desincentivan la confrontación y fomentan la búsqueda de la calma y la paz interior en todo momento para lograr óptimos resultados en su ejecución. Estos principios, transversales a todas ellas, también se aplican en el diario vivir: quien se mantiene constantemente en ese estado y lo manifiesta a través de la tranquilidad y la formalidad en su lenguaje y actos se hace respetar, pues demuestra madurez y un control absoluto sobre sus instintos y emociones. Esto es lo que ellos denominan Fudooshin o “corazón inamovible”.

Asimismo, las faltas a la normativa social tampoco se castigan violentamente ni se imponen por la fuerza siquiera: su cumplimiento se persigue a través de gentiles requerimientos o peticiones verbales, carteles o anuncios por altavoz en lugares públicos, siendo estos dos últimos siempre en un registro de habla culto formal, pidiendo por favor y agradeciendo extensamente la colaboración. Aunque de vez en cuando los primeros puedan carecer de dicha gentileza por la natural ofuscación que puede provocar una transgresión de esa naturaleza, es muy poco común y se trata de evitar tanto la termocefalia como el interpelar públicamente a quienes se comportan de modo incorrecto.

  1. Se busca la prolijidad, eficiencia y perfección en todo lo que se hace. Esto adquiere principal relevancia en el trabajo y las tareas del hogar. Tanto el medio como el resultado son igualmente importantes, y se entiende que nunca se llegará a un resultado aceptable si no se cumple a cabalidad con el medio. En términos más simples, se busca hacer las cosas bien siempre y del modo más eficiente, desde la tarea más pequeña hasta la más importante, abandonando la idea de hacer las cosas a medias, a la rápida, o por cumplir. Buscan alejarse de la mediocridad y la apatía, lo que está a la vista en… todo. Pero, en particular, donde mejor se manifiesta esta idea es a la hora de cocinar: no hay comida en este mundo más deliciosa que la japonesa, y quien sepa comerla, no sólo entenderá a la perfección el trasfondo de este último punto, sino que pasará un punto de no retorno en el que el vivir para comer se convierte en una regla de vida más, incluso cuando los ingredientes “finos” escasean.

Me gustaría cerrar esta columna recalcando que estos ejemplos de conducta, a pesar de tener consecuencias muy positivas, no son para ser aplicados al pie de la letra, sino sólo para poder calibrar y mejorar nuestros propios comportamientos; lo útil y bello del aprendizaje intercultural es precisamente eso, completamente distinto al copiar y asimilar sin pero que valga.

 

 

 

FOOD AS A LIFESTYLE

Simone

 

Por Simone van der Graaf

Travel and Lifestyle Consultant / American Express

 

 

 

 

 

 

 

Food as a lifestyle, not an obligation

My dear friend Jaime asked me to write another article for on his website so I thought, what should I write about then? It made me realize I don’t have a lot of knowledge on many subjects. A shame? Maybe, because I am a curious person but I am also a person who needs to feel/experience things in order to be interested in them. You can’t make me happy about a book on World War 1 or how politics works in the Netherlands. I just realize that I do get inspired by specific people and what out of the ordinary life/experiences they had. I will write about that another time, inspiration.

For now I’ll write about food and I can understand that this subject does not make everybody specifically excited. But food can be quite interesting and exciting as it relates to culture, to how you feel and how it can be a part of your social life.

I became a ‘foodie ‘as they call it, mostly by my friend Tamar, from who I learned a lot, and by travelling a lot as well.

Learning to eat and like different foods

I am very lucky that I like a lot of different foods. Probably because of my father, who is the same, but I also believe it’s because my mom always tried to make different things, and brought a lot of variety. I am from Holland, and for a long time the typical thing to eat in Holland was cooked potatoes, with cooked vegetables like kale, spinach, carrots etc and some kind of meat with gravy. And in a lot of households this is still the food people eat every day, with only a little bit of variety to it.
This was also what we ate when I was really young, but then Italian food started to come to Holland, as well as Asian. My mom started to cook pasta, rise and gradually my family got used to this food too.

I find it funny how your taste also changes when you become older, I remember I did not like for example tomato, paprika, spicy food. But thinking about it I realize that probably I do now, partly because my mom used it more often in her cooking and I got used to it.

This makes me think about an example which is complete opposite, and what I will never forget. An old friend of mine had a boyfriend, and when they started living together, she had to cook two separate meals, because he only liked the typical Dutch cooked potatoes, cooked vegetables and meat. I could not believe it when I heard this. But in a way it makes sense, because he grew up only eating that kind of food.

I do think we are lucky, that we live in a time where we have so much more different types of food, that almost all ‘international’ food is available almost everywhere.

Where my love for food started

Back to where I started to really get into food. Living in Chile almost ten years ago opened my eyes (and my mouth) to so many more different types of food that I never even heard of back in Holland, and which at that time was really not known. I remember first time looking at an avocado, thinking, this looks really weird, and even unappetizing mixing it all up with tomato and different flavours to a good guacamole.But I loved it and it’s still one of my favourite things to eat. I remember first time trying sushi. Even though I have always loved fish, eating raw fish for the first time really made me think twice about it. Quick fact, shushi in Chile is still the best sushi I have ever had and it still frustrates me it’s nowhere so tasty and fresh as there J. During the seven months I lived in Santiago I traveled all over Chile and different parts in Argentina and Peru. I am so happy looking back that I have always tried new things when it comes to food. Even if it turned out to be really unappetizing. The thing is, it’s such a big part of a culture as well. For me trying different food is also showing appreciation of a country, and definitely of hospitality when you have the luck to be invited at people’s homes and join for a home cooked meal. Writing about this makes me think of being so lucky, that I am still great friends with Jaime and that always when I am in Santiago, I am also welcomed by his friends and family, and we have the most amazing home cooked meals at his parents place. Those are really precious memories.

So since then I have been to quite some different countries, tried a lot of different food like Tajine in Morocco, Gnocchi in Rome, steak tartar in Belgium, ceviche in Peru and Chile and so on.

Learning how to cook

Even though I started loving different food more and more, I did not have a lot of experience in making great food for myself. I learned a lot from my friend Tamar when we lived together in Amsterdam. Her dad used to work in kitchens for a long time and she learned a lot from him. Living with her was great, maybe even mostly because we almost always cooked together. She taught me about using different spices; different cooking techniques and this is where I started to enjoy cooking dinner.

I always hear a lot of people say that they hate cooking, especially after work, when you are already tired. A lot of people also say it takes a lot of time and effort, but I disagree on that. With many things your body adapts, and your taste too so you can find a routine that works for you. Again I am lucky I like so many different foods, so it’s probably easier to say this, but when I started working I quickly developed a very efficient and healthy way of cooking. I mostly cook for myself, but often I make two portions which means I already cooked for two days. Next to this I am a fan of the wok. I almost stir everything. So I stir different vegetables everytime, I add meat, fish or something vegetarian like nuts or tofu to it. Then separately I cook a type of pasta, rice, noodles or for example couscous and then I mix it all together, with a sauce, a mix of spices, or an oil. And when I want to eat something with potato I usually bake it in the oven, grill a hamburger and I prepare a salad. Which is a bit more work, but very satisfying when you starting to have a cooking routine and you experiment on what you like and what works for you.

Going out for dinner is one of my favorite things to do, but almost always when I do, I choose something from the menu that I don’t know how to make for myself, or it’s difficult to get the right ingredients. This way it’s also more special for me to go out for dinner.

How to eat healthy

To end this article I just want to give a couple of recommendations on how to eat healthy, which in the end does not make you feel guilty when you eat something unhealthy. And trust me, I love unhealthy things like chocolate, chips and cake too. As long as your basics, so at least your lunch and dinner, are mostly healthy.

  1. Eat varied, try to eat something different every day of the week, with a lot of use of different vegetables. This way it’s also not a problem to sometimes add something unhealthy to your meal, like cream or fries. As with everything in life, too much of something is never good, and eating varied is the opposite of eating too much of something. And also apply this for breakfast and lunch where you can. It’s for example not good to eat bread every day. Exchange it sometimes for wraps, a salad and for yoghurt as breakfast.
  2. Try adding flavor to your meal by using a mix of spices or a mix of oils. I lately discovered my pasta with a cream sauce has so much more flavor when I add stock to it. And when I make a curry I like to use coconut milk and sesame oil
  3. When you are really interested in food and health, its worth to learn more about power foods and how to add this in your daily routine. Using vitamins as a supplement can ofcourse be a good nutrial addition to your lifestyle, but there is so much more. I for examply have very sensitive eyes, and a couple of months ago I learned that flaxseed is really good for this. So I bought flaxseeds and flaxseed oil. The seeds I use for breakfast, in my Yoghurt with granola. And the flaxseed oil I can add in an Asian dish or to a salad. At the moment I have actually three different oils in my fridge, one is avocado oil, and a week ago I made a very simple rice dish with vegetables and shrimp. I only added a mix of my oils to it and it was very healthy and tasty. As long as you use a small amount of it.
  4. Eat pure. This means try to eat food that is not overproduced or with too many extra ‘unhealthy’ ingredients. And also avoid instant meals as much as possible as those also influence your taste in food.
  5. Last very important one, which also has to do with adapting to a certain routine, make sure you eat the right amount of food. It maybe sounds stupid, but I always weight my pasta, rice, everuthing in that category. If you always eat the same amount you almost never eat too much. Vegetables I never weight cause it does not matter how much you eat of those.

I hoped you enjoyed reading this article and If anybody would like to know more regarding this subject, please do let me know by adding a comment.

Happy appetite!

PREJUICIOS ZOOLÓGICOS DE UN LAGARTO

JT

 

Por Joaquín Trujillo Silva

 

Abogado. Investigador en Centro de Estudios Públicos (CEP). Académico en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

 

 

 

 

 

El pato: es el animal más tonto de la creación. Es como un objeto inanimado que de pronto recibe una descarga que le da una vida maquinal. Va de un lado a otro, con su color amarillo, como un rayo de luz que se reflecta infinitamente. El pato, sin embargo, es más lento que la luz. Su cuec cuec cuec es incesante y apenas varía de tonalidad. Una vez tuve un pato como mascota. Mientras lo vigilé, pude oponerle muros imprevistos para que rebotase, pero un día, se escabulló, no por una astucia, sino porque no llegué a tiempo. Siguió en línea recta, diciendo cuec cuec, hasta que su cuec cuec se extinguió en esa línea recta, en el infinito de una carga ciega.

El cerdo: Es el animal más inteligente, el más noble, el más correcto. La humanidad se ha equivocado al considerarlo impuro y también al comérselo. Su parentesco con el elefante le da buena memoria y la buena memoria, sabiduría. Es un compañero fiel  que desafortunadamente no ha sabido desplazar al perro, que es de una lealtad canina, seguramente por culpa del humano, que en asuntos de animales no ha hecho ninguna revolución desde tiempos del neolítico. Las orejas caídas del cerdo son más humanas que las de los humanos, que están erguidas como las de las bestias más unilaterales.  Al verse asesinado, su grito invoca a sus antepasados y pregunta una y otra vez el por qué.

El caballo: es un animal clasista cuya docilidad otorga títulos de nobleza. Los paleontólogos no han visto todavía que los seres humanos se irguieron porque imitaron al caballo y que el haber llegado a montarlo es la cúspide de la evolución, después de la cual el ser humano volvió a pisar la tierra y seguramente a agazaparse para regresar al huevo y acaso a la placenta universal del mar. Las cuatro patas del caballo impiden ver que es un bailarín de ballet clásico, que sabe siempre donde pisan no una sino esas cuatro patas. El perfil del caballo es la gran nariz de pensamiento que no puede rebajarse a salir por la boca, que es por donde también entran los alimentos, de preferencia alfalfa, avena y zanahorias.

El pavo: es un pájaro ostentoso y maligno, que arrastra sus plumaje negro como un buitre que no puede volver a las alturas. En los campos, sus recintos son ruidosos y sucios, de irracionales amenazas. Sus cuellos largos y lampiños, de bocios flácidos ornamentados de colgajos son los de una vieja conspicua que vive en reuniones conspirativas. A veces el pavo levanta las alas y se hincha como un globo, pero eso es una garra, que hace una seña a los demonios para que la acompañen en un misterio intrascendente.

La garza: es un signo de interrogación que Dios se ha colgado al cuello.

El burro: es una entidad nocturna, una mezcla de vampiro azul y ángel que se hace el tonto, inmóvil a medianoche. El burro es el único animal que estuvo en el viaje a Belén, en el pesebre, en la huida a Egipto, en la entrada en Jerusalén y algunas viejas tradiciones sostienen que estuvo al pie de la cruz y junto a la tumba de Cristo cuando estalló. Esto hace del burro un testigo privilegiado para todas las curiosidades que no se contentan con el texto sagrado. Que Cristo vuelva sobre un caballo blanco y no sobre un burro es algo que el burro no perdona, por eso vaga por los caminos, quejándose de algo que muchos confunden con supuesta torpeza. El hecho que durante la edad media el burro haya figurado vestido de obispo lujurioso, para ofender al obispo y no al burro, es un antecedente más que prueba la oscuridad en la que se encontraba sumida la ilustración de esos mil años. Véase el poema infantil de Óscar Castro: Burrito del ensueño.

El gato: Un reptil de suave pelaje, una cerámica de los faraones que conservamos por el logro de olvidadas sublevaciones. El gato no cree en la humanidad. Ve en ella una compañía muy pasajera. Beaudelaire dijo que el gato fue creado para que el hombre pudiera acariciar al león. “Mi gato nunca se ríe o se lamenta —dijo Miguel de Unamuno—, siempre está razonando”. Esto es así, el gato está haciendo planes para cuando su esclavo ya no exista. Freud fue un animal. Fue como el primer gato. Su lengua estaba llena de inmundicias porque fue el primer animal que se aseó a sí mismo. Su obsesión con lo egipcio hace pensar también en el gato.

El zorro: No es astuto, es un buen salvaje que siempre está entumido. El zorro mira de reojo y a veces eleva sus ojos sobre la punta de su hocico como si tuviese anteojos. Es el perro que no quiso esperar nada y que será el mejor compañero de los humanos en los viajes intergalácticos. Mientras tanto, el zorro es una criatura salvaje, pero como, aunque desconfiado, está lleno de bondad, pronto caerá en la trampa.

La tortuga: es una sopa que se viene escapando desde el inicio de los tiempos.

El mono: Según Madame Blavatsky —bruja  a quien se atribuye la autoría de la Revolución Rusa—, el mono es un ser humano degenerado, y no el humano un primo lejano o un descendiente del mono. Todo esto es falso, generaciones y degeneraciones por igual. El mono es un gran actor, por eso se dice que los copiones son monos. El mono y el loro son imitadores natos. Mientras el loro imita sonidos (se dice que un ejemplar llegó a memorizar 90 mil insultos), el mono imita los gestos y hasta la corporalidad humana. Al principio el mono era una piedra, una simple y tonta piedra de río,  así que puede decirse que esta piedra ha progresado mucho en su arte.

La rana: una fotografía reciente muestra a la rana sosteniendo con una pata una hoja a modo de paraguas que la cubre del aguacero, lo que viene a confirmar que la humanidad no es otra cosa que el techo. Así, la rana es el animal más importante de la historia. Gracias a la rana la humanidad comenzó a salir poco a poco de ese embarazo eterno que eran las aguas. Por lo tanto, puede decirse que la rana a través de sus herederos humanos seguramente también sacará a la humanidad de este planeta para llevarla a los charcos de otros universos. Pese a sus méritos, la rana ha tenido detractores. Se ha dicho contra la rana que su alcance revolucionario fue mediocre, reprochándosele no haber volado como un águila ni amamantado como una nutria. Pero los defensores de la rana dicen que nadie está obligado a salir de las aguas, aventurarse en la tierra ignota para transformarse en un murciélago.

La ardilla: Nunca he visto una ardilla. Cuando estaba niño, muy niño, creía que las ardillas estaban hechas de chocolate; pero no exactamente de chocolate, sino que de un chocolate un tanto vivo, que podía moverse veloz, subir y bajar por el tronco de un árbol, correr por sobre o por debajo de una de sus ramas. A veces creía que una ardilla iba a emerger de un espeso chocolate caliente. A pesar de nunca haber visto a la ardilla, siempre supe, en cambio, que los conejos de chocolate no eran más que hijos de un molde.

El perro: Del perro quisiera decir que mejor no digo nada, salvo que es el peor enemigo de mis enemigos.

Los perros, transformados en mascotas hogareñas y no en fieros guardianes, han causado una distancia imprevista. En los campos, obsequiar un perro era como regalar una vaca lechera, pero en las ciudades, obsequiar un perro sin previo aviso es una locura, tal vez una venganza, un regalo envenenado, que crecerá como las preocupaciones que dará. En el Fausto de Goethe, el diablo Mefistófeles antes de corporeizarse aparece en la forma de un perro de aguas que merodea el gabinete del doctor. Joseph Roth acusa a los nazis de haber preferido la compañía de perros a la de seres humanos; casi una vuelta de mano al antisemita Schopenhauer, quien mientras más conocía a sus alumnos (que abandonaban su sala de clases para atiborrar la de Hegel) decía querer más a su perro. Podemos imaginar a don Quijote y Sancho, por la Mancha desolada, anunciados y secundados por una jauría pacífica, de algunos desnutridos, que olfatean los detalles del camino, se detienen a orinar, mueven el rabo, van y vienen, y regresan a casa como si nada. El perro y el gato, en tanto, al negarse a abandonar el Arca de Noé para volver a la vida silvestre, fueron los verdaderos creadores de esos paisajes establecidos que llamamos hogar, y del conflicto permanente a su interior.

El hipopótamo y la ballena: El poeta T. S. Eliot habla de un hipopótamo que se va al cielo, donde lo lavan, enjuagan, secan y planchan las vírgenes mártires, mientras que la Iglesia se queda en la tierra, a ras de suelo, y nunca le dan un buen baño, el baño de la muerte, porque es eterna y es de aquí. El hipopótamo, pese a la defensa del poeta, es un animal muy desagradable. Es como una ballena que no se ha bañado nunca pues no se puede decir que sumergirse en un lodo aposado, entre cocodrilos casi fosilizados, bajo el rumor de un millón de mosquitos y haciendo de islote para aves zancudas sea equivalente a un buen baño, en el sentido norteamericano de la palabra. La ballena sí se ha bañado. En verdad, no ha dejado de bañarse y asombra que sea pariente tan cercano del hipopótamo, al punto que puede ser considerada un hipopótamo que decidió bañarse para siempre. Con todo, la ballena sale a respirar; no es un pez, es una extranjera en el mar y no es profeta en su no-tierra. Como dice Eliot, el hipopótamo espera ser sacado de los orines y ascendido a las altas cortes; la ballena no tuvo paciencia, decidió volverse a esa mezcla de no-tiempo, de vida y muerte, que es el mar. Por lo tanto, la ballena está inmensamente equivocada.

El pulpo: Es el dios más antiguo, el Hades de los griegos. Se dice que es más viejo que las malezas de la faz de la tierra, esas barbas que todos cortan. Es una especie de cerebro que redujo su cuerpo a ocho tentáculos, como una araña, pero de suaves movimientos. Es quizá una mente, un alma atrofiada por la oscuridad de esa atmósfera más densa que es el mar. El pulpo mira a los mamíferos marinos, o sea, delfines, focas, ballenas, lobos, como verdaderos extraterrestres, y sin embargo, su adn ha sido llamado alienígena, cuando, en verdad, es el más viejo habitante. Es posible que entender al pulpo nos ayude a saber cómo abrir desde dentro el universo [Véase al pulpo dentro de un frasco].

El búho: son las almas de los sabios que, de noche y entre las ramas de los árboles, esperan el momento para adquirir forma humana. Quien se come a un búho se come a Aristóteles y quien se come a una lechuza, a Hegel.

La cabra: es la locura hecha ganado. Los quesos de leche de cabra son la alquimia más rara. Todos los aceros del campo, sean arbustos como el guayacán [véase verso de Gabriela Mistral sobre la dureza de este metal vegetativo] o metales oxidados ella los come, los transmuta en leche y por lo tanto en queso. Las águilas y buitres vuelan alto, pero si alzamos más la vista, veremos sobre las nubes, peñascos jamás alcanzados por ningún andinista, y sobre aquellos, una cabra equilibrada en una sola de sus pezuñas, buscando subir más alto para comerse la basura espacial. [Véase las simbologías que para Dante Alighieri tiene esta pezuña dividida: Papa y Emperador, Iglesia y Estado, doble fin del universo, separación de las aguas en la primera vertiente].

La pantera: es el resultado de generaciones y generaciones de gatos cuyos dueños los dejaban solos en casa. [Véase el efecto de la mirada de una pantera del zoológico de Roma sobre el poeta Ezra Pound].

El pelícano: es un ave muy presente en los ovalados escudos clericales.

Reptiles: Que para la cibermitología sean los reptiles la oculta clase dominante, mientras que los mamíferos, sus subordinados, habla de cuánto ha decaído la enseñanza de la historia universal en los colegios. Con pocas y malas horas de historia, la gente acaba dándose explicaciones de poca fantasía para asuntos en torno a los cuales han girado las ciencias sociales y las humanidades desde que se cortó la cabeza del reptil Capeto.

La paloma: se dice que la paloma es una rata enalcida. El paso de animalejo despreciable a la representación más pura es un misterio sin resolver. Es posible que algún día todos los animales alcancen la dignidad de la paloma, el ser humano entre ellos. Véase el salmo en que la paloma comienza a volar y en su vuelo va expandiendo las fronteras del universo.

DIATRIBA DE LA EMPECINADA

Magda

 

Por Magdalena Fuentes García
Actriz. Licenciada en actuación. Maestranda en Gestión Cultural, Universidad de Buenos Aires.

 

 

 

 

 

 

Fue en febrero de 2014 que llegué como un pollo a esta hermosa ciudad, Buenos Aires. Cuando digo “como un pollo” es, “como un pollo”, literalmente, a pesar de los años que tenía y que hoy tengo: “valga la juventud siempre”. Y es que llegar sin haber viajado antes a una ciudad tan grande es realmente impactante.

El viaje fue a razón de realizar estudios de posgrado, luego de haberme licenciado como actriz. Tenía deseos de dedicarme a la cultura más allá de lo que estrictamente se vincula a mi profesión, por esa razón decidí realizar la Maestría en Gestión Cultural. Luego de haber sido admitida por la Universidad de Buenos Aires, estaba todo listo para llegar y hacer, vivir.

Los años de cursada fueron intensos y a pesar de eso, pasaron volando, una vez concluida la cursada, no tenía ganas de regresar a Chile, a pesar de la crisis económica y las grandes demandas sociales que cada vez se intensificaban, sentía que había muchas cosas que seguir realizando y conocer antes de volver. Por eso decidí quedarme un rato más, tiempo que se fue extendiendo sin darme cuenta. Primero fueron las ganas de realizar otra carrera, la danza fue siempre algo que me atrajo, así que postulé a la Universidad Nacional de las Artes, y para mi felicidad, quedé en la selección. Ese año fue toda una nueva experiencia, volver a la universidad, a una carrera de pregrado, a mis treinta y tantos, y redescubrirme por completo con experiencias a gusto y otras no tanto. Estaba feliz, de tener el privilegio de estudiar una carrera en forma gratuita, sin la inquietud ni el estrés de juntar la innombrable suma como la que acostumbramos a pagar en Chile a la universidad o al banco. En la UNA, teníamos el honor de tener en cada sala un piano y contar con la presencia de uno o dos músicos que tocaban en vivo para nuestra inspiración en las clases, que eran dirigidas por un profesor titular de cátedra, más un ayudante. Toda una experiencia de felicidad que me hacía cantar mientras conducía la bicicleta que amablemente me llevaba de ida y regreso a la Escuela de Movimiento ubicada en el Barrio Boedo.

La ciudad cada vez me envolvía con mayor fuerza, los teatros, los conciertos de bandas locales, los parques inmensos, la cantidad enorme de museos, el río de La Plata y la multiculturalidad que Buenos Aires ofrece y su propia gente. Es increíble como revivo todo mientras escribo esto, debo manifestar en este momento que siento una profunda admiración por el pueblo argentino, son personas muy amables -muy distinto a lo que muchas veces se ha comentado- y accesibles, muy libres.

Luego de toda esa inspiración, me decidí a realizar una obra teatral. Siempre me gustaron los monólogos, como así también los textos del gran autor chileno Juan Radrigán. Por esa razón comencé a buscar un director joven que se entusiasmara con la idea del proyecto. Fue así, que gracias al dato de una amiga bonaerense me contacté con Miguel Mango, un actor argentino de gran formación, estudiante avanzado de la carrera de Dirección Escénica que estaba por finalizar su carrera en la UNA, y con Andrea Aguirre, una ecuatoriana con formación en danza y gran dominio corporal, también estudiante de la carrera de Dirección. Así formamos un pequeño gran grupo trinacional.

Luego de un año de intenso trabajo, concluimos nuestro proyecto, al que se fueron sumando profesionales de otras áreas, los que finalmente llegamos a formar un equipo de diez personas, la mayoría, estudiantes, egresados y docentes de Universidades Públicas de Argentina. Una gran noticia para el grupo y que facilitaba las posibilidades de montarla, fue el ganarnos el Fondo de Proteatro, un programa del Ministerio de Cultura de la Nación que subsidia la producción de obras del circuito independiente en Capital Federal. Así fue como nos preparábamos para el estreno de la obra “Diatriba de la Empecinada”, un monólogo que reclama la búsqueda del desaparecido en el contexto de dictadura militar en Chile, que reflexiona sobre la perdida de amor en el mundo, apelando al amor como la figura de este que no está presente hoy, o al menos muy oculto, considerando el sistema actual que nos tiene inmersos en un individualismo de proporciones. Un texto lleno de poesía y realidad más allá del contexto político, que cala profundamente el sentir quien la presencia, no sólo por el contexto político, sino por sus grandes reflexiones humanas, con la particular impronta de este agudo escritor.

En junio de este año fue el estreno en la Sala Delborde, un espacio ubicado en el turístico barrio de San Telmo, fue neta coincidencia que estuviese ubicado en calle Chile. Una obra de autor chileno, interpretada por una actriz chilena, estrenada en calle Chile …. ¡qué cosas de la vida!   Tuvimos una muy buena temporada, a la que acudió la familia, amigos y los amigos de los amigos, y personas que llegaron por los buenos comentarios.

Hoy día preparamos la producción de otra temporada en otro barrio, ciclos y festivales.
Debo decir que me enorgullece profundamente haber realizado esta pequeña gran obra, y junto a eso haber movilizado a un grupo tan grande de trabajo para el proyecto sin haber conocido a nadie, es muy alentador saber que el arte convoca. Mis agradecimientos a Argentina y su gente de capital, la ciudad de la furia.

En tierras lejanas, siendo muy feliz.