LA PRIMERA PIEDRA

j2

 

      Por Jaime Andrés Valladares

 

 

 

 

 

 

“Ellos no ven valor en ti, pero yo sí lo hago”

– The Smiths

 

La figura de Jesús no solo es relevante desde un punto de vista religioso, sino, además, desde una perspectiva histórica y filosófica.

Se indica en las escrituras, que en una oportunidad el nazareno abogó por la vida de una mujer que era acusada de adulterio, lo que era penado mediante lapidación.  Las famosas palabras que pronunció en ese momento son de lato conocimiento: que quién se encuentre libre de toda culpa, sea el primero en arrojar la piedra.

Es, posiblemente, una de las mejores lineas históricas de la Biblia. Mas, ¿cuál es el alcance de dichas palabras?

Podemos argüir que la frase tiene al menos tres implicancias:

La más general y obvia:

  1. Todos hemos cometido errores en algún punto

De la cual se deriva:

       2. Es menester observar y enmendar los propios errores

Y, por último, una tercera expresión de la frase en la que quiero detenerme:

       3. Es necesario evitar cualquier prejuicio

Cuando Jesús emite la frase, no efectúa opinión alguna: establece, no obstante, un marco moral objetivo en el cual debe circunscribirse la conducta; en otros términos, persona alguna puede participar del acto de lapidación a menos que de forma consciente y objetiva se encuentre libre de toda culpa y error.

No es, como pareciera a primera vista, no juzgar en el sentido jurídico de la palabra, sino, en otra sede, no prejuzgar moralmente.

Esto adquiere suma relevancia en un mundo donde abundan las noticias falsas y la falta de verificación de la información que circula en las redes sociales.

Pero esta tercera expresión puede, a su vez, analizarse desde otra perspectiva: cuando nos desprendemos de los prejuicios morales, somos capaces de ejercitar el libre pensamiento. La solidificación de las ideas, prafraseando a Berlin, es la muerte del libre pensamiento. Es necesario someter a nuestros pensamientos a una revisión técnica de vez en cuando, puesto que de otro modo, corremos el riesgos de creernos poseedores de una sabiduría que no es tal, ingresando a un estado de estancamiento de las ideas.

Desprenderse de la piedra permite una simetría en la discusión: mi otro, se encuentra en la misma posición que yo, y desde esa plataforma, mediante la argumentación y exposición de ideas, podemos lograr un trabajo que sea de beneficio para ambas partes.

Me imagino que los ciudadanos que ese día voluntariamente guardaron la piedra, revisionaron sus ideas debido a que cierta lógica deben haber encontrando en las palabras del nazareno. Un intercambio que benefició a ambas partes, salvando a una y logrando la circulación de ideas y análisis critico para otra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: